Saltar al contenido
Interior CordobésInterior Cordobés ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 +0,33%Dólar blue $1.555,00 +0,65%Dólar MEP $1.542,50 +0,42%Riesgo país 648 pb +4,18%
SÁB, 17 OCT 2026
Entretenimiento

Manu Fanego golpea las tablas y le dice hola a su viejo: el ritual que heredó de Daniel

A dos años de la muerte del actor, su hijo repasó en redes sociales recuerdos de infancia, una actuación escolar con talco en el pelo y el truco del mastik. También contó que almorzará con su hermana Camila para mantener vivo al padre en la mesa.

AP
Ana Paula GribaudoCultura y espectáculos · · lectura 3 min
Manu Fanego golpea las tablas y le dice hola a su viejo: el ritual que heredó de Daniel

Hay un montón de formas de extrañar a un padre. Manu Fanego eligió la más teatral de todas: golpear las tablas del escenario antes de salir a escena. Un golpe seco, casi un apretón de manos, como diciéndole "ya estoy, viejo, vamos". Ese gesto lo aprendió mirándolo a Daniel Fanego durante años y, desde su muerte, se convirtió en un ritual. No es superstición: es un saludo.

Un legado que se transmite en tres golpes

A dos años del fallecimiento de Daniel Fanego, ocurrido el 19 de septiembre de 2024 a los 69 años, su hijo decidió abrir el álbum familiar y publicar una serie de recuerdos en redes sociales. No fue un comunicado solemne ni un posteo institucional: fue un manojo de fotos y de anécdotas íntimas, de esas que duelen y a la vez curan.

Entre las imágenes hay de todo. Un abrazo de Daniel con Manu chiquito. Una foto del actor con sus propios hijos, ya grande. Padre e hijo juntos frente al mar, en uno de esos veranos que quedan grabados para siempre. Y un retrato tomado poco antes de la muerte, con esa mezcla de paz y de despedida que tienen las últimas fotos. El recorrido no es triste: es un inventario de amor.

“Cada día siento más amor y agradecimiento por haberlo tenido como papá.”Manu Fanego
  • El ritual de golpear las tablas antes de cada función, aprendido de Daniel.
  • El trabajo compartido en 2012 en El vuelo del Cóndor, por Teatro por la Identidad, donde padre e hijo interpretaron distintas etapas de la vida de Pablo Podestá.
  • La actuación escolar por el Día de la Bandera, con talco para simular canas y bigotes postizos, asesorado por su padre.
  • El olor del mastik, el adhesivo que usaban para fijar el maquillaje teatral sobre la piel.
  • El almuerzo previsto con su hermana Camila para seguir recordando al padre en la mesa.

De Resistiré a El marginal: la huella que no se borra

La carrera de Daniel Fanego fue de las que marcan a una generación. Pasó por el teatro, el cine y la televisión con títulos que todavía se siguen mirando: El marginal, El reino, Resistiré, Luna de Avellaneda y El Ángel. Pero en esta nota, a mí, lo que más me conmueve es el chico de la foto escolar, parado frente al espejo con un bigote de utilería que se le despegaba, mientras el viejo le decía cómo pararse, dónde mirar, qué hacer con las manos. Eso también es dejar un legado. Eso también es enseñar un oficio.

(Hay una escena que vale la pena rescatar: Manu cuenta que para la presentación del Día de la Bandera, Daniel lo ayudó a preparar el personaje, ensayar el texto y resolver la caracterización. El detalle del talco y los bigotes postizos es de una ternura enorme. Es la prueba de que los grandes actores también fueron, alguna vez, niños con bigote dibujado.)

En el posteo, Manu también anunció que almorzaría con su hermana Camila para recordar a Daniel. Otra forma de mantener vivo al padre: sentarse a la mesa y, mientras se come, dejarlo entrar en la conversación. ¿Qué trabajo de Daniel Fanego recordás especialmente? Yo me quedo con su paso por Luna de Avellaneda, pero cada uno tiene el suyo. Si te cruzaste con alguna de sus obras, vale la pena volver a verla esta semana. Es una manera de golpear las tablas con él.

AP
Ana Paula GribaudoCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo