Ensalada de huevo con mayonesa y mostaza: una versión sin papa para rellenar sándwiches
La preparación combina claras picadas con cebolla morada y pepinillos, y suma una crema de yemas con mayonesa, mostaza y vinagre. Antes de llevarla a la mesa se deja quince minutos en la heladera.
Una opción fría para rellenar panes tostados o acompañar hojas verdes llega de la mano de una ensalada de huevo que prescinde de la papa y ubica a las claras picadas como base principal. La receta suma cebolla morada, pepinillos y cebollino, y obtiene su parte cremosa a partir de una salsa en la que las yemas cocidas se integran con mayonesa, mostaza y vinagre.
Esta preparación es una de las formas más conocidas de ensalada de huevo en Estados Unidos, donde suele aparecer en sándwiches y como guarnición. Frente a la clásica ensaladilla española, la diferencia central pasa por el protagonismo del huevo y por la ausencia del tubérculo, lo que modifica tanto la textura como el sabor final del plato.
Ingredientes separados por etapa
- Para la salsa: yemas de huevo cocidas, mayonesa, vinagre y mostaza.
- Para la mezcla base: claras de huevo cocidas, cebolla morada y pepinillos en brunoise o picados finos.
- Para terminar: cebollino fresco picado y sal y pimienta a nivel.
Antes de iniciar la cocción conviene tener identificados los ingredientes que integrarán cada parte, ya que el proceso separa las claras de las yemas y las trata de manera diferenciada. Esa división es la que permite obtener, por un lado, una base con cuerpo y, por otro, una crema homogénea.
La elaboración paso a paso
La preparación arranca con una cocción de diez minutos de los huevos en agua hirviente. Una vez fríos y pelados, se separan las claras de las yemas: las yemas se pisan con un tenedor o se procesan y se mezclan con la mayonesa, el vinagre y la mostaza hasta lograr una consistencia cremosa.
En paralelo, la cebolla morada y los pepinillos se cortan en cubos pequeños, y las claras se pican en trozos irregulares. Ambos componentes se reúnen en un bowl, se suman el cebollino y la salsa de yemas, y se condimentan con sal y pimienta a gusto. El último paso consiste en llevar la ensalada a la heladera durante quince minutos antes de servirla fría, ya sea como relleno de un sándwich, sobre tostadas o junto con hojas verdes, aceitunas condimentadas o una ensalada de pimientos.
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