Una frase, once temporadas y el único personaje que se animó a desmentirla
Andrew Lincoln la dejó salir una sola vez en pantalla, Norman Reedus tardó siete años en contestarle y la serie cerró su paso por la televisión ese mismo domingo. La historia detrás de la línea más repetida (y menos cumplida) de "The Walking Dead".
Diez temporadas y más de cien episodios no le bastaron a "The Walking Dead" para repetirse. Ni siquiera en su frase más famosa. La línea que todo el mundo recuerda de la serie, esa que aparece en remeras, tatuajes y memes, se dijo una sola vez en pantalla. Una. Y quien la desmintió también eligió su momento con bisturí.
El granero, el abuelo y la filosofía del soldado muerto
Sucedió en el décimo episodio de la quinta temporada. El grupo arrastraba los pies hacia Washington después de perder a Beth y a Tyreese. Cansancio, hambre, sed y ese dolor sordo que aparece cuando ya no queda nadie a quien salvar. En un granero amplio. Ante los supervivientes que todavía le respondían. Rick Grimes contó la historia del viejo de la familia, veterano de la Segunda Guerra, que se convencía de estar muerto antes de entrar en combate para poder cumplir con lo suyo sin que el miedo lo detuviera.
A partir de ahí, Andrew Lincoln dejó caer la frase que terminó definiendo a la serie: "Nos decimos a nosotros mismos que somos los muertos vivientes". No era un grito épico. Era la rendición de alguien que había perdido demasiado y ya no fingía seguir entero.
(Dato al margen: la idea no nació en la sala de guionistas de la televisión. Robert Kirkman la había escrito en el número 24 del cómic, allá por 2005, aunque en un contexto distinto. Rick la pensaba encerrado en la prisión, no caminando por una ruta vacía. La serie tomó la idea y la puso en movimiento, que es lo que mejor sabe hacer.)
Daryl, el que se negó a ser un muerto
Norman Reedus, que en esta historia siempre se lleva las escenas que nadie más se anima a jugar, contestó en ese mismo capítulo con algo todavía más corto y, a la distancia, mucho más importante. "Nosotros no somos como ellos", le dijo a Rick. Para Daryl Dixon, el sufrimiento no los había convertido en muertos en vida. Seguían siendo personas. Seguían pudiendo elegir. La frase quedó flotando siete temporadas, esperando su revancha.
“No somos muertos vivientes.”Daryl Dixon, en el final de la undécima temporada de "The Walking Dead"
La revancha llegó el 20 de noviembre de 2022. En el último episodio de la serie, frente a los soldados de la Commonwealth que obedecían a una Pamela Milton dispuesta a dejar a los civiles a merced de los caminantes, Daryl tomó la palabra. Dijo lo que había dicho siete años antes pero al revés. "No somos muertos vivientes". Los soldados bajaron las armas. La frase más repetida de "The Walking Dead" terminó siendo también la más desmentida por su propia serie. Pocas veces un programa se corrige a sí mismo con tanta elegancia.
Lo que queda después del crédito final
- La línea "nos decimos a nosotros mismos que somos los muertos vivientes" se pronunció una sola vez en pantalla, en el episodio 10 de la quinta temporada.
- Daryl Dixon la desmintió en el cierre de la undécima temporada, el 20 de noviembre de 2022, siete años después.
- La frase tiene origen en el cómic número 24 de Robert Kirkman, publicado en 2005.
- El contexto del cómic (la reflexión dentro de la prisión) y el de la serie (la marcha hacia la capital) son distintos pero apuntan al mismo agotamiento.
- Norman Reedus se llevó la mejor escena del final: la que cerró el debate que Rick había abierto y nunca pudo resolver.
Si te quedó ganas de volver a entrar al universo de los caminantes, arrancá por el citado episodio 10 de la quinta temporada, "Them". Es el granero, es el abuelo, es la frase que todavía sigue dando vueltas. Y si querés ver el contrapunto, saltá directo al último capítulo de la undécima y escuchá a Reedus decir lo que Daryl venía guardando desde 2014. Pocas series se dan el lujo de llevar siete años preparando una sola línea de diálogo y pagarla como corresponde.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo
Interior Cordobés