Saltar al contenido
Interior CordobésInterior Cordobés ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 +0,33%Dólar blue $1.555,00 +0,65%Dólar MEP $1.542,50 +0,42%Riesgo país 648 pb +4,18%
SÁB, 17 OCT 2026
Entretenimiento

Un ginkgo, tres épocas y un casting internacional: llega «El amigo silencioso», la nueva rareza de Ildikó Enyedi

La realizadora húngara vuelve con una película de casi dos horas y media que cruza 1908, 1972 y 2020 a partir de un árbol en un jardín botánico alemán. Tony Leung, Léa Seydoux y Luna Wedler encabezan el elenco.

AP
Ana Paula GribaudoCultura y espectáculos · · lectura 2 min
Un ginkgo, tres épocas y un casting internacional: llega «El amigo silencioso», la nueva rareza de Ildikó Enyedi

A veces el cine decide contar una historia desde el lugar más inesperado. En este caso, desde un ginkgo plantado en un jardín botánico de una universidad alemana. La húngara Ildikó Enyedi (sí, la misma que fue nominada al Oscar con «En cuerpo y alma») toma ese árbol como punto de partida y a partir de ahí teje tres relatos que transcurren en 1908, 1972 y 2020. Casi dos horas y media de ritmo contemplativo, que ya de arranque suena a propuesta para pacientes y amantes de lo sensorial.

Tres historias, un mismo árbol

  • 1908: una joven que es la primera estudiante universitaria cruza la fotografía con el estudio de patrones de plantas antiguas.
  • 1972: un estudiante cuyo vínculo con los geranios lo transforma, en una historia donde cultivar es casi un acto íntimo.
  • 2020: un neurocientífico de Hong Kong que experimenta con bebés y con el ginkgo, sumando la investigación científica al mosaico.

El reparto tiene lo suyo. Tony Leung (cara conocida del cine de Wong Kar-wai y de «In the Mood for Love») se pone en la piel del investigador actual. Léa Seydoux, la actriz francesa que viene del universo de «La vida de Adèle» y varias entregas de James Bond, también forma parte del elenco. Y acá va mi rescate de artista poco conocido: la suiza Luna Wedler, que ya había brillado en «El juego de la araña» y en la serie «Elfriede Jelinek», se queda con uno de los roles más delicados del filme. Vale seguirle el rastro.

¿Qué hace Enyedi con todo esto? Lo de siempre cuando la película se toma su tiempo: te invita a mirar, no a entender. La fotografía, el cultivo y la ciencia aparecen como tres maneras de acercarse al mismo misterio verde. Y ahí aparece el juego: lo que une a los personajes no es un conflicto dramático clásico, sino un árbol que sigue ahí mientras las vidas pasan.

Mi recomendación, sin vueltas: si te bancás un cine que respira lento, que apuesta por la imagen y por la idea de que las plantas también tienen algo que decirnos, esta es tu película. Si vas buscando acción, pasala. Pero si te interesa ver a Enyedi en modo experimental y a Luna Wedler en uno de sus mejores trabajos, sumate al ginkgo.

AP
Ana Paula GribaudoCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo