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SÁB, 17 OCT 2026
Entretenimiento

Supergirl llega a HBO Max y se da el gusto de arruinarle el plan a su propio perro

La película adapta el cómic de Tom King y Bilquis Evely, pero le da la vuelta a uno de los puntos más sensibles de la historia: qué pasa con Krypto y por qué Kara sale a buscar al villano. Una diferencia chica en el papel, enorme en la pantalla.

AP
Ana Paula GribaudoCultura y espectáculos · · lectura 3 min
Supergirl llega a HBO Max y se da el gusto de arruinarle el plan a su propio perro

Hay una ley no escrita del universo DC: si hay un perro kryptoniano en la historia, alguien lo va a lastimar para forzar el drama. Supergirl, la nueva película de HBO Max, cumple con esa tradición a rajatabla y, de paso, se permite traicionar el espíritu del cómic que dice adaptar. Vamos por partes, porque la cosa da para rato.

La película, dirigida por Craig Gillespie y escrita por Ana Nogueira, toma como punto de partida Supergirl: la mujer del mañana, la historieta de Tom King y Bilquis Evely. Hasta ahí, todo prolijo. El problema aparece cuando el guion decide correr el arco narrativo unos metros para el costado.

Qué cuenta el filme

Kara acepta acompañar a Ruthye, una niña decidida a encontrar a Krem, después de que el villano le dispara un dardo envenenado a Krypto durante la fuga con la nave. Para salvar al perro, la protagonista se lanza a una carrera por distintos planetas en busca de un antídoto. La premisa es sencilla y funciona como motor: alguien hizo daño a quien ella quiere, y ahora hay que cruzar el cosmos para revertirlo.

(Acá aparece el primer detalle interesante: la Kara que vemos en pantalla todavía rechaza la Tierra, no se siente en casa y ni siquiera comparte los ideales de Superman. El vínculo con Krypto ocupa el centro emocional y se refuerza con flashbacks que tiran del pasado compartido.)

Qué cambia respecto del cómic

En la historieta, narrada desde la mirada de Ruthye, el golpe de efecto llega sobre el final: Krypto siempre estuvo a salvo, lo habían trasladado a un lugar con sol amarillo. Kara no necesitaba perseguir a Krem para rescatarlo. El viaje entero era, en realidad, una manera de ayudar a la niña a entender la diferencia entre venganza y justicia.

La película decide no ir por ahí. Mantiene al perro en riesgo y plantea que moverlo es demasiado peligroso, de modo que conseguir el antídoto sigue siendo la razón de ser del recorrido. La modificación también se nota en cómo termina el enfrentamiento entre Supergirl, Ruthye y Krem, que en la versión original tiene otra textura y otra moraleja.

Lo que rescato

Entre el reparto hay un personaje al que conviene prestarle atención: Ruthye. La niña carga con la parte más incómoda de la historia (la de alguien que pierde todo y decide salir a buscar al responsable) y la película le da espacio para crecer sin convertirla en un adorno del relato principal. Es de lo mejor que hace el guion de Nogueira, que se permite correr el foco desde la heroína hacia la acompañante.

La pregunta que queda dando vueltas

La adaptación suma a Lobo, un personaje que el propio King había contemplado para el cómic en sus planes originales. Es un guiño simpático, pero deja en el aire un interrogante que cualquier fan se va a hacer tarde o temprano: qué lugar merecen los cambios cuando una historia pasa de las viñetas a la pantalla. ¿Se adapta para mejorar o se adapta para parecerse a lo que el estudio cree que el público quiere ver?

Recomendación

Si te copa Supergirl y querés ver una aventura espacial con menos solemnidad que la habitual del género, dale play. Si encima te interesa cómo una historieta puede transformarse (para bien o para mal) cuando viaja del papel al streaming, esta entrega te da material de sobra para discutir. Mirá la película, después releé el cómic y después me contás quién ganó.

AP
Ana Paula GribaudoCultura y espectáculos

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