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SÁB, 17 OCT 2026
Entretenimiento

Rubén Rada se fue en plena forma y dejó más de diez discos en el cajón: la familia prepara el desembarco paulatino

Lucila Rada escribió un mensaje larguísimo sobre los últimos días junto a su padre, el velatorio multitudinario en el Palacio Legislativo y el cortejo con candombe por las calles de Montevideo. Adelantó que el músico dejó una producción inédita que la familia piensa ir publicando de a poco.

AP
Ana Paula GribaudoCultura y espectáculos · · lectura 4 min
Rubén Rada se fue en plena forma y dejó más de diez discos en el cajón: la familia prepara el desembarco paulatino

Dicen que nadie se va si lo siguen buscando. Y Rubén Rada, por lo que se vio en Montevideo estos días, va a tener público para rato. Su hija mayor, Lucila, decidió contar por escrito cómo fueron las horas finales del Negro, las que rodean a un velorio que se salió de todos los protocolos y un cortejo que convirtió la despedida en una fiesta con permiso del dolor. La buena noticia, además, es que lo que se vio en la calle es apenas el prólogo: hay más de diez discos inéditos esperando turno.

El instante 0 y el km 0

Lucila relata que el miércoles 26 de agosto la familia recibió la señal de que había llegado la hora. Estaban todos juntos, rodeándolo, y cuando el final ocurrió, ella lo bautizó como el instante 0: el momento más crudo, el que no se puede delegar. Antes de ese punto, cuenta, le hablaron, le dijeron lo que iban a extrañarlo y repasaron lo que él les había dejado. Y la conclusión fue que no le quedó nada pendiente: ni un gesto de amor, ni uno de generosidad, ni uno de humor, ni uno de talento. Rada se fue con la libreta de cuentas saldada, algo que no es poco a esta altura de la vida.

Después pasó algo que la familia no tenía en el radar: el teléfono se llenó de mensajes. La reacción del público, dice Lucila, fue un campo magnético de afecto que estiró el instante 0 y lo empujó hasta lo que ella llama el km 0 de un camino colectivo. O sea, el duelo dejó de ser íntimo y se volvió masivo. La popular tristeza de un país que vio pasar a uno de los suyos.

Velatorio en el Palacio y cortejo con candombe

El velatorio se hizo en el Palacio Legislativo, una decisión que habla del tamaño del personaje. Lucila destaca que pasaron personas de todas las edades y de todos los palos: hubo abrazos, ofrendas, llanto y también risas. La voz de Rada sonó en el salón. Hubo baile. La familia agradeció a las autoridades del Palacio por haber entendido la dimensión del homenaje y por haber cedido el espacio sin chistar.

Después, la fila se estiró por Isla de Flores hasta el Cementerio del Norte. Candombe, música y gestos que la familia leyó como una traducción literal de la forma en que Rada había dicho que quería ser recordado, en línea con su disco Muriendo de plena. Lucila rescata dos imágenes que resumen el espíritu de la jornada: dos pibes que siguieron la caravana en monopatín con un parlante, y un círculo de tambores que sonó durante todo el recorrido. La muchachada haciendo lo que mejor sabe hacer, que es no quedarse quieta.

“Nos dimos cuenta de que el dolor era generalizado. Lo que empezó como el instante 0 se transformó en el km 0 de un camino colectivo.”

Más de diez discos esperando la luz

La parte que a mí, como oyente, me interesa especialmente: Rada dejó más de diez discos sin publicar. La familia ya avisó que se va a ocupar de que esa producción vea la luz de manera gradual. No es un archivo a apurarse ni un cajón para vaciar de un saque. Es la decisión de ir dosificando, como quien va sacando un vino bueno cuando llega el momento justo. Lo que se sabe hasta acá es que el material existe y que la intención es que llegue. El cómo, el cuándo y el orden, por ahora, quedan en manos de la familia.

Una recomendación sin vueltas

Si nunca escucharon Muriendo de plena, este es el momento de ponerlo. No para entender la despedida, sino para entender al tipo que se fue. Y mientras esperamos los discos inéditos, volver a sus clásicos nunca está de más: Rada construyó una obra que se puede habitar de muchas formas, y todas sirven. Cuando la familia empiece a soltar el archivo, vamos a tener material para rato. Por ahora, alcanza con esto: el Negro se fue en plena forma, rodeado de los suyos y de un país entero que salió a despedirlo como se despide a los que de verdad importan.

AP
Ana Paula GribaudoCultura y espectáculos

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