Neuquén capital consolida su perfil de plaza cara: comer afuera sale hasta un 18% por encima de Buenos Aires
La diferencia de precios convive con la llegada de cadenas nacionales, una creación de empleo formal superior al 7% interanual y una tasa de desempleo del 3,2%, en un escenario que combina expansión comercial y reclamos de los vecinos por el costo de vida.
Comer en la ciudad de Neuquén implica, en promedio, un gasto aproximadamente un 18% superior al que debe afrontarse en la Ciudad de Buenos Aires, según los relevamientos que circulan en el sector gastronómico. La brecha se percibe con claridad en consumos puntuales y se inscribe en un proceso más amplio de expansión comercial de la capital neuquina, donde en los últimos meses desembarcaron marcas de consumo masivo que hasta ahora tenían presencia casi exclusiva en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
Vamos a los números. El indicador promedio del 18% corresponde a una comparación general del menú en restaurantes de la ciudad, mientras que el 15% surge de una referencia concreta dentro de una cadena de helados. En Lucciano’s, una de las marcas que abrió en la capital provincial, el kilo de helado se paga un 15% por encima del precio vigente en Buenos Aires para el mismo producto dentro de la misma cadena. Se trata de dos mediciones distintas, una de alcance amplio y otra acotada a un local específico, pero ambas apuntan en la misma dirección: el plato o el kilo de helado neuquinos resultan más caros que los porteños.
Marcas que se instalan y empleo que crece
- La cadena de cafeterías Le Pain Quotidien inauguró su primer local en Neuquén capital y prevé abrir un segundo, en el marco de la expansión de marcas hacia plazas del interior con mayor poder adquisitivo relativo.
- El empleo formal en la provincia creció más del 7% en la comparación interanual con noviembre de 2023, según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), con Neuquén a la cabeza del ranking nacional, junto con Río Negro y San Juan.
- La tasa de desempleo en Neuquén se ubica en 3,2%, frente al 7,9% del promedio nacional, de acuerdo con cifras del INDEC, mientras que la incidencia de la pobreza alcanza al 19,6% de la población provincial, por debajo del 32,3% del conjunto del país.
El contraste entre los indicadores laborales y las quejas por el costo de vida configura el rasgo distintivo de la capital neuquina. De acuerdo con los datos oficiales, la provincia registra una de las tasas de desocupación más bajas del país y una pobreza sensiblemente menor a la media nacional, en un marco de crecimiento del trabajo registrado empujado por la actividad de Vaca Muerta. Esa dinámica atrae población y sostiene una demanda de servicios que las cadenas gastronómicas y de consumo atienden con nuevas aperturas.
La provincia cuenta con alrededor de 750.000 habitantes, y a la radicación definitiva de familias se suma una modalidad de trabajo vinculada a los turnos en la industria petrolera: personas que viajan para cumplir guardias y regresan a sus lugares de origen, lo que presiona la oferta de alojamiento, de restaurantes y de comercio en general. Esa tensión entre ingresos relativamente altos y precios elevados se traduce en el reclamo recurrente de los vecinos, que perciben a Neuquén como una plaza cara para el consumo cotidiano.
Frente a ese panorama, el escenario combina más opciones comerciales y precios gastronómicos superiores a los porteños, con una diferencia media del 18% al salir a comer y del 15% en el kilo de helado de una cadena específica. ¿Hasta qué punto la brecha de precios se explica por los ingresos que trae Vaca Muerta y cuánto por los costos logísticos de atender una plaza alejada de los grandes centros de consumo del país?
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