Lebocar, la marca más usada de levodopa/carbidopa, tendrá entregas acotadas hasta marzo de 2027
Pfizer confirmó que una de sus presentaciones registra faltantes por demoras de manufactura; el neurólogo José Luis Etcheverry explicó por qué el tratamiento no debe suspenderse y qué alternativas evalúan los médicos. Pacientes y familiares relevan farmacias de la ciudad de Buenos Aires y del conurbano bonaerense.
El faltante de algunas presentaciones de Lebocar, el producto que combina levodopa y carbidopa, encendió la alarma entre personas con Parkinson y sus familias, que peregrinan por farmacias de la ciudad de Buenos Aires y del conurbano bonaerense para mantener un tratamiento que no puede interrumpirse. Pfizer, el laboratorio responsable de esa marca, confirmó demoras en la manufactura y estimó que las entregas se regularizarán hacia marzo de 2027, según lo dispuesto en la comunicación que la compañía difundió entre las farmacias y la red de distribución.
La confirmación llegó después de que pacientes y allegados denunciaran dificultades para conseguir el medicamento en mostradores y en obras sociales que lo entregan de manera directa. La compañía atribuyó la interrupción a demoras de producción, sin precisar el origen técnico del inconveniente ni si la restricción se replica en otros países, y puso a disposición una línea telefónica para consultas de los usuarios.
Por qué la levodopa no se reemplaza de un día para otro
El neurólogo José Luis Etcheverry, especialista en Parkinson, advirtió que la medicación tiene un papel central en el funcionamiento motor, anímico y conductual de los pacientes, por lo que su suspensión abrupta puede traducirse en un retroceso del control de la lentitud de movimientos, la rigidez y los temblores. El especialista recordó que cualquier reemplazo de marca o modificación de dosis debe quedar bajo la supervisión del médico tratante.
Etcheverry explicó que la levodopa constituye la base del tratamiento farmacológico de la enfermedad y que su reemplazo por otra molécula o por una concentración distinta exige una evaluación clínica individualizada. Cuando no se consigue una concentración determinada, dijo, los profesionales pueden evaluar el uso de comprimidos de otra concentración para conservar la cantidad de levodopa indicada, un procedimiento habitual en la práctica neurológica.
Qué otras opciones existen en el mercado argentino
- Parkinel, que también combina levodopa con carbidopa y cumple una función terapéutica equivalente, según Etcheverry.
- Madopar, que asocia levodopa con benserazida y se utiliza como alternativa en numerosos pacientes.
- Otros grupos de medicamentos, reservados para situaciones más complejas, que pueden ofrecer resultados diferentes o provocar más efectos adversos, por lo que su indicación queda en manos del especialista.
La Red Argentina de Parkinson solicitó a las autoridades y a los laboratorios información detallada sobre las existencias disponibles para orientar a los pacientes que atraviesan la escasez, mientras distintas farmacias de la ciudad de Buenos Aires y del conurbano reportan entregas intermitentes del producto. En la práctica cotidiana, señaló Etcheverry, la tolerancia a cada formulación puede variar entre pacientes, por lo que la transición de una marca a otra no siempre resulta automática y exige controles médicos sucesivos.
En las próximas semanas, el cuadro de se sostendrá hasta que Pfizer regularice la línea de producción de Lebocar, prevista para marzo de 2027 según el propio laboratorio. Hasta entonces, la recomendación de los especialistas es no suspender el tratamiento, no sustituir la medicación por cuenta propia y consultar al neurólogo de cabecera ante cualquier cambio en la disponibilidad, una conducta que, según Etcheverry, resulta determinante para preservar la calidad de vida de las personas con Parkinson.
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