Saltar al contenido
Interior CordobésInterior Cordobés ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 +0,33%Dólar blue $1.555,00 +0,65%Dólar MEP $1.542,50 +0,42%Riesgo país 648 pb +4,18%
SÁB, 17 OCT 2026
Entretenimiento

Las brujas Owen no se quieren ir: 'Prácticamente magia 2' deja la puerta abierta y encima tira la llave

Nicole Kidman y Sandra Bullock vuelven casi treinta años después, cierran lo importante y dejan lo justo para una tercera parte. Acá va un repaso sin spoilers (casi) de lo que resuelve y de lo que todavía queda dando vueltas.

AP
Ana Paula GribaudoCultura y espectáculos · · lectura 3 min
Las brujas Owen no se quieren ir: 'Prácticamente magia 2' deja la puerta abierta y encima tira la llave

Dicen que las secuelas nacen del capricho del estudio y del cariño del público, pero 'Prácticamente magia 2' parece haber nacido de otra cosa: de una generación que la descubrió tarde, en una plataforma de streaming, y que se encariñó con las hermanas Owen como si fueran de la familia. Veintisiete años después del original de 1998, Nicole Kidman y Sandra Bullock vuelven a meterse en la piel de Gillian y Sally Owens, y la química sigue intacta. Lo que no queda tan claro es si la historia necesitaba volver. Spoiler: sí, pero con letra chica.

Qué se resuelve y qué queda flotando

El conflicto central de esta entrega es Tom Bailey, un pariente lejano sin un gramo de magia encima que aparece con la sana intención de quedarse con el libro de hechizos de las Owen. El plan le dura lo que un suspiro: las hermanas lo neutralizan con un conjuro colectivo y chau. Ese hilo, el más obvio, queda atado con moño. Pero el verdadero peso dramático se corre a Massachusetts, donde Frances descubre que para romper la maldición familiar (esa que condena a morir a los hombres que aman las mujeres Owen) hace falta un sacrificio personal. Frances lo hace, y como consecuencia directas, Gideon, el novio de Kylie que estaba en coma, despierta. Romántico y fulminante a la vez.

A partir de ahí la película cambia el tono: pasa del conflicto a la reconstrucción. Kylie se casa con el recuperado Gideon. Sally retoma su vida amorosa de la mano de Ian, un personaje nuevo que aparece en esta entrega. Y las dos jóvenes de la familia empiezan a desarrollar sus propios poderes, lo que abre una puerta enorme a futuro. No hay escena poscréditos, así que nadie se quede esperando el chistecito de cierre.

Por qué todos hablan de una tercera parte

Lo que no se cerró del todo

  • El arco de Gillian Owens queda en zona de nadie: no hay cierre emocional ni giro contundente para el personaje de Nicole Kidman, que se pasa la película más como observadora que como protagonista.
  • Las generaciones más jóvenes apenas rasguñan su herencia mágica. Recién empiezan a tantear los poderes, lo que deja toda la exploración profunda para otra entrega.
  • El negocio familiar de las Owen, ese que las identifica en el pueblo, queda en suspenso. ¿Quién se hace cargo? ¿Lo dejan? ¿Lo modernizan? Preguntas sin responder.
  • La maldición se rompió para Frances, pero el libro de hechizos sigue ahí, con todo lo que eso implica para cualquiera que quiera meter mano.

En resumen: la franquicia no termina con un cliffhanger con fanfare ni con un giro dramático de esos que te dejan pegado a la butaca. Termina con varias preguntas chiquitas pero jugosas, de las que justifican otra película sin necesidad de forzar nada. ¿Debería haber una tercera parte? Mi opinión: sí, pero solo si se animan a poner a Gillian en el centro de la escena, que es donde siempre tuvo que estar. Mientras tanto, recomendación sin vueltas: vean la original en streaming si no la vieron (o si la vieron hace veinte años y no se acuerdan), y después disfruten esta secuela como lo que es: un reencuentro cálido con una familia de brujas queribles que, por ahora, no se quieren ir.

AP
Ana Paula GribaudoCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo