La Justicia chaqueña decretó la quiebra de Carsa y dejó a Musimundo en el centro de la crisis del rubro electro
El Juzgado Civil y Comercial Nº 23 de Resistencia convirtió el concurso preventivo en quiebra el 2 de septiembre de 2026, con una deuda concursal de 63.500 millones de pesos y más de 100 puestos de trabajo comprometidos en el norte del país.
El 2 de septiembre de 2026, el Juzgado Civil y Comercial Nº 23 de Resistencia resolvió revocar la apertura del concurso preventivo de Carsa S.A. y decretó su quiebra, en el marco de un expediente que pasó a denominarse "CARSA S.A. s/ Quiebra". La firma, que controla la cadena de electrodomésticos Musimundo, había obtenido ese concurso en julio pasado con el objetivo declarado de reorganizar sus obligaciones, pero el tribunal consideró inviable la continuidad del proceso concursal.
La decisión judicial se apoyó en la existencia de "hechos reveladores del estado de cesación de pagos", en los términos del artículo 79, inciso 4º, de la Ley de Concursos y Quiebras. En los hechos, el juzgado entendió que la compañía ya no contaba con respaldo suficiente para sostener un esquema de recuperación y que correspondía abrir la instancia liquidatoria, lo que habilitó el calendario de verificaciones que se detallará más adelante.
Vamos a los números: la deuda y el peso del sistema financiero
La deuda concursal ascendía a 63.500 millones de pesos, una cifra que ubica a Carsa entre los concursos de mayor volumen tramitados en la justicia comercial del Chaco. A fines de mayo de 2026, los pasivos bancarios de la compañía sumaban cerca de 3.060 millones de pesos, con el Banco Nación como principal acreedor, por aproximadamente 1.549 millones. Comparado con el mismo mes de 2025, esa exposición bancaria creció en forma sostenida, al ritmo del deterioro operativo que la empresa atravesaba en el norte del país.
Se trata, además, del segundo tránsito de la firma por una instancia concursal. En 2018, Carsa ya había recurrido al concurso de acreedores, entonces con una deuda declarada cercana a los 900 millones de pesos. La diferencia de escala entre aquel expediente y el actual muestra cúmo se multiplicó el peso financiero de la compañía en casi una década, en un contexto de retracción del consumo de electrodomésticos.
Sucursales, empleo y la operación que no cerró
- Musimundo cerró 20 sucursales en el nordeste argentino, distribuidas entre Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones, que la empresa describió como puntos duplicados.
- Los cierres dejaron más de 100 puestos de trabajo afectados, de acuerdo con allegados a la sociedad.
- La firma negoció la venta de 45 locales a los dueños de On City, cadena surgida del recambio de marca de Electrónica Megatone, pero la operación no prosperó.
- El 26 de agosto, el directorio aprobó un plan de reducción de estructura que la sindicatura consideró antes del dictado de la quiebra.
El calendario que se viene para los acreedores
Con la quiebra ya decretada, el juzgado fijó los plazos del proceso. Los acreedores podrán presentar pedidos de verificación de créditos hasta el 6 de noviembre de 2026. El informe individual está previsto para el 30 de marzo de 2027 y el informe general, para el 25 de junio de 2027. La sindicatura, a cargo del Estudio Contable Benítez, continuará interviniendo en el expediente y deberá consolidar el universo de acreencias que se presentarán en los próximos meses.
Musimundo es una de las cadenas de electrodomésticos con mayor presencia histórica del país, y la quiebra de su controlante sacude a un sector que ya había visto caer a competidores como la propia Electrónica Megatone. Para el norte argentino, donde la red de sucursales funcionaba como una de las principales vías de acceso a bienes durables en ciudades medianas, el cierre de veinte locales configura un retroceso tangible en la oferta minorista. La pregunta que queda planteada es cómo se redistribuirá ese mercado y qué actores absorberán la clientela que hoy queda sin referencia directa en la región.
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