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SÁB, 17 OCT 2026
Vida

La Feria del Libro de Neuquén se despide este sábado con una noche extra larga y varias razones para no perdérsela

La edición número 13 del encuentro cierra en el Museo Nacional de Bellas Artes y las globas del Parque Central, con horario extendido hasta la medianoche y una grilla que mezcla literatura, teatro, poesía y propuestas para los más chicos. El domingo se suspendió por el pronóstico de mal tiempo.

MB
Mónica BaravalleSociedad y pueblos · · lectura 3 min
La Feria del Libro de Neuquén se despide este sábado con una noche extra larga y varias razones para no perdérsela

Todavía estoy acomodando la valija cuando caigo en que este sábado es la última ventana para visitar la Feria del Libro de Neuquén. Me lo cuenta por teléfono una vieja amiga que viaja seguido al Alto Valle y que, cada vez que paso por allá, me insiste con que la ciudad cambia cuando se monta la muestra entre el Museo Nacional de Bellas Artes y las globas del Parque Central. Esta vez, dice, la organización decidió estirar la jornada: las puertas abren a las diez de la mañana y no bajan la persiana hasta la medianoche, una franja inusual para un encuentro que suele cerrar mucho más temprano.

Un cierre que se corrió un día

El plan original preveía que la edición número 13, bautizada Marcelo Martín Berbel, se despidiera el domingo 20. Pero la organización comunicó el viernes por la noche, en sus redes oficiales, que esa jornada quedaba suspendida por las condiciones meteorológicas previstas. En la práctica, la feria se Concentra todo en el sábado: lo que iba a ser un fin de semana largo de lecturas, talleres y conversaciones se resuelve en una sola jornada extendida, con la medianoche como límite.

Una grilla que reparte público por edad y por interés

  • Para ir con chicos, el taller de escritura Instrucciones para jugar, coordinado por Nina Jäger, y la presentación de Rondas al sol, de Paula Asencio, y El descuido de lo leve, de Leticia Godoy, en el stand 93 de la Carpa Rayuela, donde se asoma Editorial Ruedamares.
  • Para los que prefieren el escenario, la charla de Soledad Barruti y Darío Sztajnszrajber sobre Historias de amor y de muerte, más una obra de la Tecnicatura Superior en Actuación de la ESBA inspirada en la Noche de los Bastones Largos.
  • Para los lectores de Borges, dos propuestas casi consecutivas: la charla de Enriqueta Morillas Ventura sobre Ginebra y los expresionistas, y la lectura de Pablo Montanaro sobre la visita del escritor a Neuquén.
  • Para los curiosos de oficio, la presentación de Terroir de la Patagonia Argentina, de Guillermo Olivera, una guía pensada para los que recorrer las bodegas de la región.
  • Para los amantes de la microficción, Microdistancias literarias, de Pablo Lautaro, en el stand 71 de Escritores Independientes.

Yo suelo armar la recorrida como si fuera un menú: una parada para los chicos, otra para el teatro, y al final un rato en los stands de poesía. Esta vez, con la Feria condensada en una sola noche, la tentación es saltearse el almuerzo y empezar temprano por el taller de Nina Jäger, dejarse llevar después por la propuesta de la ESBA y terminar en el recital poético con autoras de Editorial Tanta Ceniza, que suele ser de esos momentos en los que el murmullo del Parque Central baja y uno se queda escuchando de verdad. También está la charla y taller de Diego Fabián Gómez sobre una aplicación neuquina pensada para escritores, que puede ser una buena excusa para acercarse si lo que a uno le interesa es el cruce entre literatura y herramientas digitales.

La Feria del Libro de Neuquén siempre me deja la sensación de que se camina mucho más de lo que uno cree: del Museo a las globas, de las globas a la Carpa Rayuela, de la carpa al stand de los independientes. Esta vez, con el horario estirado hasta la medianoche, hay tiempo para ir sin apuro, para volver sobre un libro que uno vio al pasar, para quedarse en una conversación sobre Borges o para probar un par de copas en la presentación de Olivera. La actividad termina a las cero hora del domingo, según confirmó la organización. Quienes pensaban pasar el domingo, ya tienen aviso: este año, la despedida se vive toda de corrido, en una sola noche larga, en el corazón del Parque Central.

MB
Mónica BaravalleSociedad y pueblos

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