La defensa de Luque reclamó su absolución y apuntó contra la coordinadora de la internación domiciliaria de Maradona
Los abogados Francisco Oneto y Roberto Rallín cerraron su alegato en el juicio oral que se sigue en San Isidro y sostuvieron que Leopoldo Luque no estaba a cargo de la internación donde murió Diego Maradona. Pidieron que el neurocirujano sea absuelto y cuestionaron la responsabilidad de Nancy Forlini, de la empresa de medicina prepaga.
Este miércoles se llevó a cabo una nueva audiencia del juicio oral que se sigue en los tribunales de San Isidro por la muerte de Diego Armando Maradona, ocurrida el 25 de noviembre de 2020 en una vivienda del barrio privado San Andrés, en Tigre. En esta jornada cerraron su alegato los defensores del neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los acusados en la causa, y reclamaron su absolución.
La causa tramita bajo la carátula de homicidio simple con dolo eventual y es instruida por la Fiscalía de San Isidro. En su alegato, los fiscales habían solicitado una pena de entre 12 y 16 años de prisión para Luque. La defensa quedó a cargo de los abogados Francisco Oneto y Roberto Rallín.
El planteo central de la defensa
El eje del alegato fue discutir quién tenía la responsabilidad de la internación domiciliaria. Según Oneto, Luque había reducido su intervención al área de neurocirugía desde octubre de 2020, el último mes en que figuró como médico de Maradona en los registros de pago.
“En noviembre ya no lo era y era solo neurocirujano.”Francisco Oneto, defensor de Leopoldo Luque
A partir de ese argumento, la defensa sostuvo que Luque no contaba con el rol legal necesario para estar a cargo de una internación domiciliaria y que esa responsabilidad había recaído en Nancy Forlini, coordinadora de la empresa de medicina prepaga que prestaba el servicio en la casa de Tigre.
El acta de externación, en el centro de la discusión
En uno de los momentos más comentados de la jornada, Oneto rompió físicamente el acta de externación firmada en la Clínica Olivos al momento del alta, en la que figuran las firmas de Luque y de la psiquiatra Agustina Cosachov. Para la defensa, ese documento fue utilizado para eludir las obligaciones que la normativa asigna a la empresa de internación domiciliaria y carece de validez legal.
La autonomía de Maradona y el cuadro clínico
El otro tramo del alegato fue responsabilidad de Roberto Rallín, quien argumentó que Maradona ejerció de manera autónoma decisiones sobre su propio tratamiento, que rechazó indicaciones médicas en distintas etapas de su vida y que llegó a desplazar a acompañantes terapéuticos durante los días previos a su muerte.
Sobre el cuadro clínico, la defensa reprodujo el testimonio del perito Iglesias —propuesto por la defensa de Cosachov y no cuestionado durante el juicio—, quien describió a Maradona como un paciente sin complicaciones cardíacas activas al momento del fallecimiento. Según esa lectura, los síntomas hepáticos y renales eran asintomáticos y resultaban imposibles de advertir o tratar antes del desenlace.
La absolución, el pedido concreto
Con el cierre del alegato de la defensa, el proceso oral se encamina hacia la próxima instancia procesal: la réplica de las otras defensas que aún no expusieron y, luego, la deliberación del Tribunal Oral en lo Criminal N.º 3 de San Isidro, que deberá fijar fecha para el veredicto. La expectativa es que la sentencia se conozca en las próximas audiencias, en la causa que acumula testimonios, pericias y documentos sobre las últimas semanas de Maradona.
Firma: Lorena Quinteros, sección Policiales y judiciales.
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