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VIE, 16 OCT 2026
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La ciencia del beso: cuando el Doctor Carlsen aparece con un contrato falso bajo el brazo

Prime Video estrena la adaptación de la novela de Ali Hazelwood con Lili Reinhart y Tom Bateman. Una comedia romántica universitaria donde la química se mide en buretas y los noviazgos se firman como papers.

AP
Ana Paula GribaudoCultura y espectáculos · · lectura 3 min
La ciencia del beso: cuando el Doctor Carlsen aparece con un contrato falso bajo el brazo

Hay una verdad incómoda que Hollywood se obstina en ignorar: las comedias románticas no envejecen, simplemente cambian de nombre. Antes era "fingimos que salimos para que mi ex se muera de celos"; ahora es "fingimos que salimos para que mi amiga deje de tenerle miedo al amor". Y sin embargo, el mecanismo sigue funcionando como un reloj suizo. La hipótesis del amor, la nueva película de Prime Video basada en el bestseller de Ali Hazelwood, lo sabe de memoria y lo ejecuta con la sonrisa cómplice de quien ya ensayó la jugada antes.

Olive Smith, la protagonista que Lili Reinhart se anima a sostener, no es la chica más cool del campus ni la más fashion. Es una estudiante de posgrado con los nervios a flor de piel, una amiga incondicional a la que intenta salvarle la vida sentimental y un experimento constante sobre cómo mentir para hacer feliz a alguien. Cuando descubre que el temible profesor Adam Carlsen (Tom Bateman, ese inglés que parece tallado por la BBC) también necesita pareja de mentirijas para conseguir una beca, el pacto se firma sin demasiados preámbulos.

Claire Scanlon: una directora con mano para el humor contenido

La dirección de Claire Scanlon es la primera sorpresa gratísima de la película. Reconocida por su paso por series como The Good Place o GLOW, Scanlon entiende algo que muchas adaptaciones de novelas románticas olvidan: el timing del silencio vale tanto como el timing del chiste. Hay un oído británico exquisito en cada montaje, y eso le permite a Reinhart desplegar su mejor registro: el de la incomodidad adorable, la chica que se ruboriza mientras dice una pavada científica.

Tom Bateman, mientras tanto, compone a Carlsen con la misma electricidad contenida de sus papeles en Beecham House o en la reciente Snatch. Es un villano encantador que se va derritiendo sin que el espectador pueda señalar el momento exacto del deshielo. Y eso, en una comedia romántica, vale oro.

Elenco para mirar con cuidado

Más allá de la pareja central, vale la pena detenerse en dos nombres que prometen: Rachel Marsh como Anh, la mejor amiga cuya timidez romántica dispara toda la trama, y Nicholas Duvernay como Jeremy, el interés sentimental que funciona como detonante. Marsh le pone el cuerpo a un personaje que en la novela es apenas funcional y acá se gana su lugar a fuerza de mirada cómplice (ese don único de hacer reír sin abrir la boca). Duvernay, en cambio, le inyecta una vulnerabilidad inesperada al clásico "chico que sólo aparece para molestar".

Veredicto

  • A favor: química creíble entre los protagonistas, dirección con oficio, tono respetuoso de la novela sin caer en lo literal.
  • En contra: el tercer acto se estira más de la cuenta y la resolución científica del conflicto pide una percha argumental que la película no termina de sostener.
  • Plazo ideal: una tarde de sábado, frazada, mate y permiso para sonreír cada quince minutos.

¿La recomendación sin vueltas? Si te gustó El diablo viste a la moda o cualquier cosa de Richard Curtis, esta película es estrictamente para vos. Sumá a la lista todas las comedias románticas que protagonizó Sandra Bullock, porque el ADN es el mismo: gente adulta mintiéndose con elegancia hasta que la verdad los atropella. Prime Video ya la tiene disponible y, créanme, mirar a Lili Reinhart sonrojarse en cámara lenta bien vale 110 minutos de sobremesa.

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Ana Paula GribaudoCultura y espectáculos

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