Kirzner sin Suar: la historia del apellido que se fabricó en un estudio de radio
Toto Kirzner reveló por qué eligió mantenerse fiel a su apellido real y cómo un problema de fonética convirtió a su abuelo Leibele Schwartz en Leo Suar. Una saga familiar que atraviesa generaciones del espectáculo argentino.
Convengamos en algo: hay apellidos que se heredan y apellidos que se inventan en un apuro frente al micrófono. El de Leo Suar pertenece, sin dudas, a la segunda categoría, y la revelación la hizo su propio hijo, Toto Kirzner, que además contó por qué él prefirió no subirse a ese tren.
La historia empieza con Leibele Schwartz, cantante lírico de origen judío que hizo carrera a caballo entre Estados Unidos y la Argentina. Cada vez que pisaba un estudio de radio, los locutores tropezaban con la misma piedra: no podían pronunciar su nombre. La salida fue tan práctica como improvisada. Lo empezaron a llamar Leo Suárez y, con el tiempo, la versión se fue puliendo hasta quedar en Leo Suar. Así, un problema de fonética se convirtió en identidad artística.
“Cuando él iba a la radio le decían Leo Suárez, no les salía Leibele Schwartz ni en pedo. Entonces, era todo Leo Suárez y terminó siendo Leo Suar.”Toto Kirzner
A Leo Schwartz, el padre de Leo Suar, la versión le causó gracia y la adoptó. Con el tiempo, ese apodo improvisado se transformó en la identidad pública con la que construyó buena parte de su carrera. Una decisión que arrancó casi como un chiste entre locutores terminó bautizando a una de las familias más conocidas del espectáculo argentino.
La elección de Toto
Cuando Toto arrancó en televisión y teatro, su viejo hasta le tiró la idea de usar Suar, aunque con sus dudas sobre cómo iba a sonar el combo. Pero él lo descartó rápido y sin demasiados rodeos. En su documento figura Kirzner y en su crédito artístico también. La fidelidad al apellido original le ganó al cálculo estratégico.
“No me siento cómodo. Usemos nuestro apellido. ¿Para qué carajo lo tengo, si no?”Toto Kirzner
La trayectoria del abuelo fundador fue larga: grabó más de 30 álbumes, se cruzó con orquestas como la Sinfónica de Filadelfia, la de Israel y la Sinfónica Nacional Argentina, y también se probó como actor y jazan. Murió el 11 de julio de 1992, a los 59 años. Su esposa, la actriz Lilian Keller, falleció el 30 de septiembre de 2020, a los 74, tras un accidente cerebrovascular.
- Leibele Schwartz: cantante lírico nacido con ese nombre, rebautizado Leo Suar por un problema de pronunciación en las radios.
- Leo Suar: tomó el apodo familiar como nombre artístico y construyó parte de su carrera con esa identidad.
- Toto Kirzner: eligió mantener su apellido real en lugar de sumarse a la marca familiar, por decisión y comodidad personal.
- Lilian Keller: actriz, esposa de Leo Suar, fallecida en 2020 a los 74 años.
Hay algo entrañable en esta saga de nombres cambiados a último momento, apellidos adaptados sobre la marcha y decisiones que mezclan lo familiar con lo profesional. A mí, personalmente, me gusta que Toto haya decidido correr con lo suyo. Y hablando de correr con lo propio: si todavía no se topan con algún trabajo de este Schwartz original, busquen sus grabaciones. Vale la pena el viaje.
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