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SÁB, 17 OCT 2026
Vida

Humboldt, el basset hound que se ganó un lugar en los equipos de conservación de la Patagonia

Un perro de Villa La Angostura detecta rastros de fauna silvestre en distintos parques nacionales y ahora se entrena para sumar una nueva misión, vinculada a un parásito que amenaza a peces nativos de la región.

MB
Mónica BaravalleSociedad y pueblos · · lectura 3 min
Humboldt, el basset hound que se ganó un lugar en los equipos de conservación de la Patagonia

Yo lo vi con mis propios ojos en medio del bosque patagónico, y todavía me cuesta creerlo: Humboldt puede detenerse en seco, fijar la nariz en un lugar que para cualquier persona parece vacío y después girar la cabeza hasta encontrar la mirada de Alex Tersoglio. Esa señal silenciosa, sin ladridos ni aspavientos, alcanza y sobra para entender que el basset hound de dos años encontró lo que estaba buscando. No hay confusión posible, porque la escena se repite casi idéntica cada vez que sale a trabajar.

Vivo en Buenos Aires y para llegar hasta Villa La Angostura tomé un avión, después un colectivo de larga distancia y, ya sobre el final, una camioneta que me dejó en un pueblo rodeado de montañas y de lengas teñidas de rojo. En esa calma del sur, mientras el viento mueve las copas de los árboles, se mueve también un equipo curioso: Humboldt, Alex y su hija Kenia, que de manera voluntaria colaboran con investigadores, científicos y guardaparques en distintos parques nacionales de la Patagonia.

Un olfato que ve lo que el ojo no

Lo que hace Humboldt parece sencillo cuando uno lo mira desde afuera, pero implica una capacidad que muy pocos seres vivos tienen: identificar presencia o ausencia de especies sin necesidad de ver al animal. Su nariz puede reconocer pequeñas moléculas de olor que provienen de materia fecal y que pasarían completamente inadvertidas para cualquier persona, lo que vuelve cada recorrida de campo una búsqueda más rápida, más barata y, sobre todo, mucho más precisa. Entre las especies que rastrea figuran el huillín, el huemul, el gato huiña, el gato montés y el puma, y también trabaja en la detección de especies invasoras como el visón.

Una marcación en silencio, pensada para el campo

La marcación de Humboldt es pasiva y muy fácil de leer para quien lo acompaña. Cuando da con lo que busca, se sienta, apunta con el hocico y sostiene el contacto visual con Alex. Si el punto exacto es difícil de identificar, recibe la orden show me y vuelve a acercar la nariz al lugar preciso. En terrenos con piedras o espinas, donde no puede sentarse, se queda quieto y parado y repite el mismo gesto con la mirada, como diciendo acá está, mirá bien.

Las misiones en los parques del sur

El trabajo actual del trío incluye proyectos del Parque Nacional Nahuel Huapi para proteger al huillín, investigaciones sobre carnívoros como el gato huiña, el gato montés y el puma, y tareas vinculadas al Parque Nacional Lanín. Además, hay contacto con el Parque Nacional Los Alerces, donde existe interés en sumarlo a trabajos sobre huemul y huillín, dos de las especies más amenazadas de la región.

El desafío más chico y más difícil hasta ahora

El último reto que me contaron es también el más pequeño en tamaño, aunque no en complejidad: Humboldt está siendo entrenado para detectar un parásito que afecta a peces nativos de la región. La idea, en una primera etapa, es comprobar si puede reconocer su presencia en el agua; más adelante, si logra dar con él dentro del propio caracol que lo porta. De lograrlo, su olfato podría ahorrar horas de trabajo en el laboratorio a los investigadores que hoy pelean contra esa amenaza silenciosa.

Antes de irme del pueblo pasé otra vez por el mismo claro del bosque donde vi a Humboldt trabajar por primera vez. El sol ya bajaba detrás de los cerros y el aire estaba fresco, pero el basset hound seguía atento, con la nariz levantada y la mirada clavada en Alex, esperando la próxima orden. Me fui con la sensación de que en la Patagonia, a veces, los hallazgos más importantes empiezan con el ladrido justo de un perro que sabe dónde poner la nariz.

MB
Mónica BaravalleSociedad y pueblos

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