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SÁB, 17 OCT 2026
Vida

Histamina: la molécula que conecta migrañas, hinchazón y mal dormir en una misma familia

El médico genetista Jorge Dotto explica cómo una sustancia presente en el cuerpo y en los alimentos puede desbordarse y provocar síntomas que rara vez se estudian en conjunto. Genes, hormonas y dieta componen el cuadro.

CB
Celeste BonettoEducación y universidades · · lectura 3 min
Histamina: la molécula que conecta migrañas, hinchazón y mal dormir en una misma familia

En la Argentina, según datos de la Superintendencia de Servicios de Salud, cerca del treinta por ciento de las consultas clínicas de atención primaria están vinculadas a síntomas que los pacientes describen como difusos: dolor de cabeza recurrente, panza hinchada, cansancio matinal o dificultades para concentrarse. Para el genetista Jorge Dotto, parte de esos cuadros podría tener un denominador común que la medicina suele mirar por separado: la histamina, una sustancia que el propio organismo produce y que también ingresa con los alimentos.

La histamina no es una enemiga en sí misma. Cumple funciones fisiológicas precisas: participa en el estado de vigilia, en los mecanismos de apetito y saciedad, en procesos cognitivos, en la producción de ácido estomacal, en la contracción intestinal y en la regulación cardíaca. Además, se activa cuando el sistema inmune identifica una amenaza, lo que explica su rol clásico en reacciones alérgicas como picazón, sarpullido, estornudos o crisis asmáticas.

El vaso que se desborda

El problema, según Dotto, surge cuando la cantidad de histamina que se acumula supera la capacidad del cuerpo para degradarla. El especialista lo grafica con una metáfora: 'Acumulo, acumulo, acumulo y exploto, porque no puedo sacar el tapón'. El vaso se llena con lo que se come, con el estrés cotidiano, con el ejercicio intenso o con variaciones hormonales. Mientras no rebalsa, no hay síntomas visibles. Cuando se llena, aparecen las manifestaciones clínicas.

  • Quesos curados y embutidos
  • Vino tinto y bebidas fermentadas
  • Chocolate y tomate, especialmente en grandes cantidades
  • Palta, espinaca y berenjena
  • Pescado fresco mal conservado o en conserva

La lista de alimentos con mayor carga de histamina o con capacidad para estimular su liberación interna incluye quesos curados, embutidos, vino tinto, chocolate, tomate, palta y ciertas variedades de pescado. Sin embargo, el especialista advierte que la dosis importa tanto como el alimento: una persona puede tolerar el tomate cherry y reaccionar al tomate común. 'No todos reaccionamos de la misma manera a las mismas sustancias químicas', señala Dotto en diálogo con este medio.

Por qué se repite en una misma familia

El componente genético explica por qué la intolerancia puede aparecer en varios miembros de un mismo grupo familiar. Cada persona hereda variantes en los genes que codifican las enzimas responsables de degradar la histamina, sobre todo la diamino oxidasa. Dotto describe el caso de dos hermanas gemelas que presentaban cuadros clínicos distintos a pesar de compartir casi el mismo ADN: 'La diferencia estaba en lo que cada una comía y en factores del entorno. Que aparezcan intolerancias en una misma familia es lo esperable, no la excepción', afirma.

En las mujeres, las hormonas agregan otra variable. La relación entre estrógenos e histamina puede modificar la intensidad de los síntomas a lo largo del ciclo menstrual, durante el embarazo o en la menopausia. Lucía, una paciente de cuarenta y dos años que consulta desde hace años por cefaleas y distensión abdominal, le contó a este portal que recién después de leer sobre el tema 'empezó a entender por qué las crisis se le agudizaban en la semana previa a la menstruación'.

Qué cambia en la consulta médica

Entender el mecanismo compartido lleva, en la práctica clínica, a revisar la historia familiar antes de indicar estudios por separado. Dotto recomienda armar un registro de lo que se ingiere y de los síntomas que se manifiestan durante al menos cuatro semanas, para identificar patrones que la memoria del paciente suele difuminar. 'Cuando un cuadro clínico no cierra, hay que mirar la mesa y mirar la genética, no solo el síntoma aislado', resume.

“Acumulo, acumulo, acumulo y exploto, porque no puedo sacar el tapón.”Jorge Dotto, médico genetista
CB
Celeste BonettoEducación y universidades

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