Google destinará más de 4.300 millones de dólares a la ampliación de once reactores nucleares en Estados Unidos para sostener el crecimiento de la inteligencia artificial
Alphabet firmó un contrato a veinte años con Constellation Energy para modernizar reactores en Illinois, Pensilvania y Nueva Jersey y garantizar el funcionamiento de sus centros de datos. El acuerdo se completa con una alianza de cooperación tecnológica entre ambas compañías.
La demanda energética que enfrenta la industria de la inteligencia artificial dejó hace rato de ser comparable con la de los centros de datos tradicionales. Entrenar y ejecutar modelos de gran escala requiere consumos equiparables, en varios casos, con los de ciudades enteras. Esa presión empujó a las grandes empresas tecnológicas a buscar fuentes de generación estables, despachables y de alto volumen, y la energía nuclear volvió a instalarse en el centro de la conversación.
En ese escenario, Alphabet, la sociedad matriz de Google, suscribió un acuerdo con Constellation Energy por más de 4.300 millones de dólares destinado a ampliar la capacidad de once reactores nucleares distribuidos en tres estados de Estados Unidos: Illinois, Pensilvania y Nueva Jersey. La operación quedó formalizada mediante un contrato a veinte años y se orienta a asegurar el suministro eléctrico que requieren los centros de datos donde corren los modelos de la compañía.
Una inversión sin nuevas plantas, pero con potencia adicional
El acuerdo no contempla la construcción de reactores nuevos. La estrategia, en cambio, se apoya en la actualización tecnológica de once instalaciones que ya se encuentran en funcionamiento, con el propósito de mejorar su eficiencia térmica y eléctrica. Como resultado, se proyecta incorporar unos 890 megavatios adicionales a la red PJM Interconnection, el mayor operador eléctrico de Estados Unidos, una potencia aproximada a la que generaría un reactor nuevo de gran tamaño, aunque obtenida sobre infraestructura existente, con plazos y costos menores.
La resolución contractual se completa con la creación de una alianza bautizada AI for Energy, mediante la cual Constellation accederá a Google Cloud y a Gemini Enterprise. Según informó la propia empresa energética, esas herramientas se aplicarán a tareas operativas concretas, entre ellas la selección de emplazamientos para futuras instalaciones, el mantenimiento de activos y la protección de infraestructura crítica. De ese modo, el intercambio opera en dos direcciones, ya que Google asegura el caudal eléctrico que demandan sus modelos y Constellation incorpora herramientas de inteligencia artificial a su gestión cotidiana.
Por qué la energía nuclear volvió a la mesa de la inteligencia artificial
- Permite generar grandes volúmenes de electricidad de manera continua, sin depender de condiciones climáticas.
- Ofrece una potencia de base elevada y estable, apta para sostener el consumo intensivo de los centros de datos.
- Reduce la exposición a la volatilidad de precios de los combustibles y a las variaciones del mercado spot.
- Habilita contratos de largo plazo que dan previsibilidad a ambas puntas del negocio, el proveedor y el comprador.
- Resulta la fuente de bajas emisiones con mayor capacidad de despacho firme actualmente disponible a gran escala.
El contrato entre Google y Constellation se perfila como uno de los acuerdos más importantes registrados hasta el momento entre una compañía tecnológica y un operador nuclear. Su ejecución no solo redefine la manera en que las grandes empresas de tecnología planifican su aprovisionamiento eléctrico, sino que también deja planteado un modelo de cooperación en el que el financiamiento privado y la transferencia tecnológica avanzan en paralelo. Lo que hasta hace pocos años parecía un experimento empieza a consolidarse como una pieza estructural del ecosistema que sostiene a la inteligencia artificial.
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