Saltar al contenido
Interior CordobésInterior Cordobés ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 +0,33%Dólar blue $1.555,00 +0,65%Dólar MEP $1.542,50 +0,42%Riesgo país 648 pb +4,18%
SÁB, 17 OCT 2026
Entretenimiento

Filmin se da el gusto de juntar a Dreyer, Kubrick y Coppola en un mismo catálogo: bendito problema el de elegir

La plataforma reúne clásicos que van de la sátira nuclear al juicio más desgarrador del cine mudo, pasando por la mafia más famosa de todos los tiempos. Tres títulos para entrar en calor y varios nombres propios para perderse.

AP
Ana Paula GribaudoCultura y espectáculos · · lectura 3 min
Filmin se da el gusto de juntar a Dreyer, Kubrick y Coppola en un mismo catálogo: bendito problema el de elegir

A veces uno se queja de que no hay nada para ver y, de repente, le tiran en la cara un catálogo con Dreyer, Kubrick y Coppola juntos, como si fuera poco. Filmin armó una selección que atraviesa géneros, décadas y hasta alfabetos visuales: hay drama, sátira, comedia, western, cine negro y ciencia ficción. Para no perderse en la oferta, conviene empezar por tres películas que funcionan como puerta de entrada y que, además, dan ganas de quedarse un rato largo.

¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú: la guerra fría pasada por el absurdo

Si lo que uno quiere es reírse mientras se le revuelve el estómago, esta es la película. Kubrick la dirigió en 1964, en pleno paranoia nuclear, y eligió el humor como única forma posible de hablar del fin del mundo. Peter Sellers, George C. Scott, Sterling Hayden, James Earl Jones y Keenan Wynn se reparten un elenco que parece inventado a propósito para este disparate. Lo notable es que, debajo de los gag, la pregunta sigue vigente: qué pasa cuando un error de botón puede liquidar a la humanidad. Setenta años después, la respuesta sigue siendo incómoda.

El padrino: la mafia como espejo del sueño americano

Copolla (sic) firmó en 1972 una película que ya es patrimonio de cualquiera que se siente frente a una pantalla. Al Pacino, Marlon Brando, Robert Duvall, James Caan y Diane Keaton integran ese reparto que uno puede recitar de memoria. La violencia está ahí, estilizada, coreografiada casi, pero lo que realmente queda es la pregunta por el precio del sueño americano: qué hay que entregar para llegar, y qué queda cuando se llega. La puesta en escena trabaja los contrastes de luz como si cada plano fuera un cuadro, y eso se nota.

La pasión de Juana de Arco: un juicio, mil rostros

Aquí elijo quedarme un rato, porque es el título menos transitado del trío y merece su lugar. Carl Theodor Dreyer la dirigió en 1928, en pleno cine mudo, y cometió la locura de poner la cámara delante de los rostros hasta casi incomodar. Maria Falconetti carga con una actuación que sigue golpeando cien años después (los críticos todavía debaten cómo se logró lo que se logró). Eugene Silvain, Maurice Schutz, Michel Simon y un joven Antonin Artaud completan un reparto que da cuenta de lo que fue capaz el expresionismo europeo. Si nunca la vieron, dense el gusto.

  • Buster Keaton: una comedia con elementos fantásticos, para quien busque el gag físico en estado puro.
  • Fritz Lang: una propuesta de ciencia ficción ligada al expresionismo alemán, austera y fascinante.
  • Ida Lupino: una película de 71 minutos donde la tensión ocurre dentro de un auto. Poco tiempo, mucho clima.

(Y sí: hay western y cine negro también, pero eso queda para otra tarde.) Mi recomendación, si hay que elegir una sola para volver a ver hoy, es La pasión de Juana de Arco. Es la más exigente, sí, pero también la que más devuelve. Y si están con el cuerpo para el disparate, arranquen por ¿Teléfono rojo? y terminen el domingo viendo cómo Coppola les desarma la idea misma de familia.

AP
Ana Paula GribaudoCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo