Empleo registrado: en un año se evaporaron más de 434.000 puestos y el padrón de empresas se contrajo a 481.015 firmas
El sistema de riesgos del trabajo volvió a mostrar en junio una caída mensual e interanual tanto de empleadores como de trabajadores en blanco. La Secretaría de Trabajo atribuye la merma del entramado productivo más al derrumbe de las aperturas que a una ola excepcional de cierres.
El mercado laboral formal argentino profundizó en junio su sendero contractivo. Según los registros administrados por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo y procesados por la consultora CEPA, la cantidad de empleadores activos bajó a 481.015, lo que implica 709 unidades menos respecto de mayo y 16.386 menos en la comparación interanual. El dato confirma que el adelgazamiento del universo empresarial no se detiene: en los primeros seis meses de 2026 ya desaparecieron 9.147 firmas del padrón formal, y en mayo la caída mensual había sido de 2.373 empresas frente a abril.
La retracción del tejido productivo se trasladó de manera inmediata al volumen de empleo registrado. El stock de trabajadores en blanco pasó de 9.857.173 a 9.423.047, una diferencia de 434.126 personas que perdieron su relación laboral formal. Solo en junio se destruyeron 22.533 puestos; en el acumulado del primer semestre, la pérdida ascendió a 139.464 trabajadores. La sangría combina dos movimientos: el cierre definitivo de firmas y el ajuste de dotaciones en empresas que permanecen abiertas.
Vamos a los números: qué dice el informe oficial del cuarto trimestre de 2025
Un informe de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social sobre el cuarto trimestre del año pasado permite descomponer esa dinámica. En ese período, el stock de empresas se redujo en 6.243 unidades, equivalente a una caída del 1,1%. La tasa de cierres se ubicó en 3,8%, pero el documento oficial es explícito al señalar que la reducción del entramado empresarial se explica principalmente por el bajo nivel de aperturas y no por un incremento extraordinario de los cierres. Las aperturas representaron apenas el 2,5% del total, uno de los valores más bajos de la serie histórica, 1,3 puntos por debajo de la tasa de cierres.
- Empresas que cerraron en el cuarto trimestre de 2025: 50.246 puestos perdidos.
- Empresas que abrieron en ese período: 39.464 puestos generados.
- Saldo neto por demografía empresarial: aproximadamente 11.000 empleos menos.
- Firmas activas que expandieron dotaciones: 205.368 puestos creados.
- Firmas activas que redujeron plantillas: 244.735 puestos destruidos.
- Saldo neto del empleo registrado privado entre el tercer y cuarto trimestre de 2025: 50.149 puestos menos.
El cuadro deja una lectura incómoda para el análisis: el grueso de la destrucción de empleo no provino de los cierres de empresas sino del comportamiento de las firmas que siguieron operando. Las compañías que ajustaron personal destruyeron 244.735 puestos, cifra que superó holgadamente los 205.368 creados por aquellas que expandieron dotaciones. El saldo negativo intraempresa fue de 39.367 trabajadores. La Secretaría de Trabajo lo reflejó con claridad en su informe trimestral.
La foto de junio, en definitiva, expone un doble deterioro. Por un lado, caen las firmas del padrón formal, una tendencia que el Gobierno atribuye más a la falta de nuevas inscripciones que a una aceleración de los cierres. Por el otro, se reduce el volumen de empleo registrado dentro de las empresas que sobreviven. La pregunta que queda flotando es si la dinámica de aperturas logrará reactivarse en el segundo semestre para frenar la caída del empleo formal, o si la hemorragia de puestos seguirá acumulando registros negativos mes a mes.
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