Duelo argento en Nueva York: Navone y Etcheverry se cruzan en la tercera ronda del US Open
Los dos ganaron en cuatro sets y el viernes se medirán por un boleto a octavos de final. El de Tandil dejó en el camino a Berrettini y el platense a Fearnley.
Arrancamos por la jugada clave: el tie-break del cuarto set. Mariano Navone se fue 4-1 con dos minibreaks y prácticamente definió el partido. Después estiró hasta el 6-1 en el desempate, aunque Berrettini tuvo la suerte de salvar tres match points antes de caer en el cuarto. Fue 3-6, 6-3, 6-4 y 7-6 (4) para el argentino, que ya había ganado en la ronda anterior y ahora suma dos victorias seguidas en Flushing Meadows.
El encuentro ante el italiano (43° del ranking) no fue fácil. Berrettini arrancó arriba con un quiebre en el primer set y se lo llevó 6-3. Ahí nomás, el de Tandil (49° del mundo) cambió la historia. Rompió el saque en los momentos justos del segundo y tercer parcial y empezó a manejar el partido con la cabeza. Un dato explica la diferencia: el europeo largó 77 errores no forzados contra 37 del argentino.
Etcheverry, con lluvia de por medio
Del otro lado de la llave, Tomás Etcheverry (32°) tuvo una jornada cortada por la lluvia. La suspensión llegó cuando ya tenía el partido casi ganado: 6-3 y 5-3 sobre el británico Jacob Fearnley (101°). Después de esperar casi hora y media, cerró la historia por 6-3, 6-3, 3-6 y 6-3. Un trámite.
El platense manejó los tiempos con aplomo. Quebró en los momentos decisivos de los dos primeros sets, cedió el tercero por un único quiebre en el octavo game y, en el cuarto, cuando le quebraron el saque inicial, respondió con dos rompimientos consecutivos para cerrar desde adelante. Con este resultado, iguala su mejor marca en el US Open: la tercera ronda que había alcanzado en 2024.
Choque ciento por ciento argentino
- Día: viernes, en el court que determine la organización del US Open.
- Horario: a confirmar por la ATP en las próximas horas.
- Qué se juegan: el ganador accede a octavos de final.
- Rival a la vista: Navone vs. Etcheverry, con historial previo a revisar.
- Lo que viene para el que gane: un cuadro cada vez más complicado en cemento neoyorquino.
Yo lo digo como lo siento: dos argentinos metiéndose en la misma zona del cuadro en un Grand Slam es de esas cosas que no pasan seguido. La comparación inevitable es con aquel 2009 del US Open, cuando Del Potro terminó levantando el trofeo. Obvio, falta muchísimo y estos pibes están lejos de esa vara, pero soñar no cuesta. El viernes, uno de los dos se queda afuera y el otro sigue soñando en Flushing.
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