Dos agentes, cuatro paredes y un asesino que no parpadea: "Mindhunter" sigue siendo el thriller que nadie se anima a imitar
A casi seis años de su estreno, la serie de David Fincher sobre los pioneros del perfilado criminal en el FBI sigue sin reemplazo en Netflix. Acá va el recordatorio, y un motivo extra para darle otra oportunidad.
Vayan preparando el café, porque la pantalla del living se va a convertir otra vez en un confesionario de psicópatas. "Mindhunter" sigue ahí, en el catálogo de Netflix, esperando a quien se anime a mirarla sin mirar el celular cada tres minutos.
La serie la creó David Fincher y la escribió junto a Joe Penhall, con producción ejecutiva, entre otros, de Charlize Theron. Son 19 episodios repartidos en dos temporadas y transcurren a fines de los años setenta, cuando al FBI todavía le sonaba raro eso de sentarse a charlar con asesinos convictos para entender cómo funciona la cabeza de alguien que mata por gusto.
De qué va, en criollo
Los agentes Holden Ford (Jonathan Groff) y Bill Tench (Holt McCallany) recorren las cárceles de Estados Unidos con una idea tan simple como revolucionaria para la época: entrevistar a asesinos en serie, detectar patrones y tratar de anticipar el próximo caso. La psicóloga Wendy Carr (Anna Torv) se suma después y aporta algo clave: un método más académico para separar lo que es investigación seria de lo que es intuición con suerte.
- No hay acción ni persecuciones: la tensión se cocina en los diálogos y en los silencios.
- Los personajes basados en criminales reales (Ed Kemper, el Hijo de Sam, Charles Manson, entre otros) están interpretados con una precisión incómoda.
- La cámara observa y el espectador termina siendo cómplice involuntario de cada entrevista.
- La relación entre Ford, Tench y Carr evoluciona con una consistencia poco habitual en el género.
- Tuvo solo dos temporadas y la tercera nunca se produjo, pero el arco se cierra sin dejar al espectador con la sensación de que le faltó algo.
Lo más interesante es que Fincher consigue lo que muchos directores ni siquiera intentan: que una escena en un cuarto sin ventanas, con un tipo contando con total calma cómo desmembró a alguien, resulte más perturbadora que cualquier tiroteo. La incomodidad no aparece de golpe: se va filtrando de a poco, casi sin que uno se dé cuenta, y cuando quiere acordar ya está enganchado.
El rescate de un actor poco conocido
Si todavía no ubicás a Cameron Britton, guardate ese nombre. Encarna a Ed Kemper y se come al protagonista cada vez que comparte cuadro. Es de esos actores que, después de verlo, uno se pregunta por qué no apareció en todas las series de detectives que existen. Vale la pena seguirle el rastro.
“"Mindhunter" sigue siendo una referencia difícil de igualar dentro del catálogo de thrillers criminales disponibles hoy.”Redacción
Mi recomendación, sin vueltas: si la vieron hace años, vuelvan a darle play. Si nunca la empezaron, busquen un par de noches libres y déjenla entrar. Después me cuentan qué les pasó en el cuarto capítulo, porque ahí es donde empieza lo bueno. Y ojo: no la miren comiendo.
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