Saltar al contenido
Interior CordobésInterior Cordobés ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 +0,33%Dólar blue $1.555,00 +0,65%Dólar MEP $1.542,50 +0,42%Riesgo país 648 pb +4,18%
SÁB, 17 OCT 2026
Vida

Dejar el calzado en la entrada: una barrera simple contra el polvo, los metales pesados y los alérgenos que llegan desde la calle

Especialistas de la Clínica Cleveland recomiendan disponer un sector junto al ingreso y limpiar los pisos con métodos húmedos para acotar el ingreso de contaminantes. La práctica resulta clave en hogares con bebés y niños pequeños, aunque aclaran que la sola presencia de microorganismos no implica una infección.

CB
Celeste BonettoEducación y universidades · · lectura 2 min
Dejar el calzado en la entrada: una barrera simple contra el polvo, los metales pesados y los alérgenos que llegan desde la calle

La rutina de dejar los zapatos en la entrada al volver a casa aparece como una medida sencilla para acotar el ingreso de contaminantes al interior de los hogares. Las suelas, después de transitar por veredas, baños públicos, transportes o jardines, pueden cargar tierra, restos orgánicos y una variedad de sustancias químicas que terminan depositándose sobre los pisos y, desde allí, en el resto de los ambientes.

Qué pueden trasladar las suelas

Entre los compuestos que el calzado puede arrastrar hacia el interior se cuentan los PFAS, sustancias perfluoroalquiladas reconocidas por su persistencia en el ambiente y en el organismo, además de polvo con plomo y residuos de pesticidas, según advirtió el médico internista Daniel Sullivan, de la Clínica Cleveland. El especialista explicó que el plomo puede dañar el cerebro, el sistema nervioso y otros órganos, y que el polvo liberado por pinturas antiguas deterioradas puede viajar adherido al calzado.

“Las suelas pueden recoger fertilizantes, insecticidas y pesticidas aunque no se apliquen en el jardín propio. El polen trasladado al interior puede agravar las alergias.”Daniel Sullivan, médico internista de la Clínica Cleveland

La advertencia cobra especial relevancia en hogares donde viven bebés y niños pequeños, que suelen jugar sobre el suelo y llevarse las manos a la boca con frecuencia. En esos casos, la Organización Mundial de la Salud y diversos estudios pediátricos remarcan que la exposición temprana al plomo y a otros metales pesados tiene efectos sobre el desarrollo neurológico.

  • Disponer un sector específico junto a la entrada para dejar el calzado al regresar.
  • Colocar una alfombra de entrada que retenga parte del polvo y la humedad.
  • Realizar la limpieza de los pisos con métodos húmedos, como trapeado, para no levantar partículas.
  • Contar con un par de zapatos reservado para usar dentro de la casa, especialmente cuando una condición de salud requiere estabilidad, soporte o tracción al caminar.

Qué dicen los estudios sobre el polvo doméstico

Un relevamiento que analizó datos del programa DustSafe, recopilados en 35 países, detectó presencia de arsénico, cromo y níquel en polvo de viviendas. El trabajo también observó una asociación entre las construcciones más antiguas y concentraciones superiores de plomo y arsénico, y vinculó el acceso a jardines con niveles más altos de esos dos elementos. Estos hallazgos refuerzan la idea de que el suelo del ingreso funciona como una zona de transición donde se concentra buena parte de la carga que traen las suelas.

En cuanto a las bacterias, los especialistas aclaran que encontrarlas en el calzado no equivale por sí mismo a una infección. Retirar el calzado al entrar reduce una vía de ingreso de contaminantes al hogar, aunque no los elimina por completo. La medida se inscribe en un conjunto de hábitos de higiene doméstica que, según describen los expertos, contribuye a mantener más bajos los niveles de polvo y de sustancias potencialmente tóxicas en los ambientes donde se desarrolla la vida cotidiana.

CB
Celeste BonettoEducación y universidades

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo