Cierre total en Las Flores: la planta de Converse deja sin empleo a sus operarios y profundiza la crisis del calzado
Coopershoes despidió a la totalidad de los trabajadores de línea tras quedarse sin pedidos de la marca. Solo quedan cinco empleados administrativos. El gremio UTICRA confirmó el cierre y advirtió que el sector perdió el 80% de los puestos a nivel nacional.
La fábrica de Coopershoes, ubicada en el Parque Industrial de Las Flores, provincia de Buenos Aires, dejó de producir. La empresa, encargada de fabricar zapatillas Converse All Star y también calzado para las marcas Grimoldi y Pony, desvinculó a la totalidad de sus operarios y mantiene en funciones únicamente a cinco personas en tareas administrativas, según confirmó la Unión de Trabajadores del Calzado de la República Argentina (UTICRA).
En su etapa de mayor actividad, el establecimiento llegó a emplear a cerca de 150 personas. El proceso de deterioro fue progresivo: a comienzos de agosto la compañía ya había reducido su plantilla a 30 trabajadores tras una serie de despidos previos, y el 31 de agosto el gremio del sector informó que el cierre definitivo se daba por un hecho consumado.
Vamos a los números: la caída del empleo en Las Flores
- Diciembre de 2023: 322 trabajadores en las fábricas de calzado de Las Flores.
- Junio de 2024: comienzo de la aceleración en la pérdida de puestos.
- Agosto de 2024: la planta de Coopershoes queda con 30 operarios.
- 31 de agosto de 2024: cierre total de las líneas; solo 5 empleados administrativos.
- Nivel nacional: UTICRA estima que el sector perdió el 80% de sus trabajadores.
Daniel Coronel, delegado de UTICRA en el sector calzado, señaló que la cantidad de puestos fue cayendo de manera sostenida desde diciembre de 2023, con una aceleración visible a partir de junio del año siguiente. La comparación interanual resulta elocuente: en apenas ocho meses, la dotación de Las Flores se redujo a niveles que representan menos del 2% de la cifra registrada a fines de 2023.
El origen del problema, según expuso el propio titular de la empresa Markus Heyden el 20 de agosto, se explica por dos factores que se combinaron: la caída en la demanda interna y el aumento de productos importados. El empresario sostuvo que hoy existen dos problemas centrales, uno es la caída del consumo de la gente y, además de la baja en la demanda, la apertura de importaciones. Comparó el escenario actual con el período 2015-2019, cuando existían límites al ingreso de productos del exterior, y advirtió que la situación resulta más complicada. En su descripción, graficó el panorama con una frase que resonó en la comunidad: No vemos la luz al final del túnel, y si la vemos no sabemos si es un tren de frente.
La empresa confirmó que dejó de recibir pedidos de Converse, lo que le quitó el volumen necesario para mantener en funcionamiento las líneas de producción. En paralelo, Coronel vinculó el ajuste en el presupuesto de los hogares con la retracción de las ventas de calzado. El que hoy tiene un peso lo usa para poder alimentarse, afirmó el delegado gremial, y agregó que ante el aumento de gastos fijos como servicios y alquileres, las familias resignan la compra de bienes durables como el calzado.
Un síntoma dentro de la crisis más amplia
El caso de Coopershoes no constituye un hecho aislado, sino que se inscribe en un proceso de contracción profunda que atraviesa a la industria del calzado en su conjunto. La combinación de menor consumo y mayor competencia productos importados configura un escenario adverso para las plantas radicadas en el interior bonaerense, donde el impacto sobre el empleo local resulta directo y difícil de revertir en el corto plazo. ¿Alcanzarán las herramientas de política industrial e comercial para evitar que más fábricas de calzado sigan el mismo camino que la planta de Las Flores?
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Interior Cordobés