Boca se chocó con el carácter del Lobo mendocino y se trajo un punto que duele
El conjunto de la Ribera ganaba dos veces, pero no encontró la fórmula para aguantar y terminó igualando 2-2 ante Gimnasia de Mendoza en el Víctor Antonio Legrotaglie, por la octava fecha del Torneo Clausura.
Arrancá la película desde el final, así se entiende todo: minuto 92, estadio Víctor Antonio Legrotaglie, centro al área de Boca y un despeje corto de Jagger Herrera que parece un regalo de Navidad. La pelota le queda a Esteban Fernández, que la mete junto al palo con un disparo firme. Gol del Lobo. Empate 2-2 y desahogo de un equipo que no había parado de empujar.
Y acá viene lo que más llama la atención: Boca se había puesto en ventaja dos veces. Sí, dos. Y las dos se le escurrieron entre los dedos como agua entre las manos. La primera, a los 16 del primer tiempo, con una contra que arrancó en los pies de Leonel Flores, pasó por Tomás Belmonte y la terminó Alan Velasco con un disparo al ángulo que ya había vencido al arquero antes de que pudiera estirarse.
Duró dos minutos la ilusión
Porque la alegría xeneize duró exactamente lo que tardó la pelota en volver a rodar. Tras un lateral y una serie de rebotes, Ignacio Sabatini aguantó la marca, se giró y sacó un remate fuerte al primer palo para igualar. Así, sin más. Y de golpe el partido se transformó en otra cosa: un mano a mano abierto, con idas y vueltas, con vértigo.
A los 37, otra vez Boca pasó al frente con una jugada que merece el replay: Velasco la aguantó, metió un taco con una pisada incluida para habilitar a Dylan Gorosito por derecha, el lateral metió el centro al medio y Kevin Zenón empujó la pelota para firmar el 2-1 parcial. Para Zenón fue su primer grito desde mayo de 2025, un peso de encima que se sacó el mediocampista.
El VAR y la última pelota
- A los 70 del complemento, Sabatini volvió a anotar de cabeza tras una pelota parada, pero el VAR revisó la acción y le anuló el tanto por un offside finísimo.
- El equipo de la Ribera intentó refugiarse cerca de su área con el correr de los minutos, pero el conjunto mendocino nunca bajó los brazos.
- A los 92 apareció el centro, el despeje corto de Herrera y el derechazo de Fernández para sellar el 2-2 definitivo.
En lo que respecta a la tabla, Gimnasia de Mendoza sigue puntero de la Zona A y Boca queda sexto con 11 unidades, tras haber cedido dos puntos en una noche en la que tener la ventaja nunca le alcanzó. La Verde, como le dicen en Mendoza, demuestra que cuando se aferra al carácter puede torcerle el destino hasta al más pintado. Y Boca, mientras tanto, se vuelve a Buenos Aires con la sensación de que se le escapó algo que tenía en el bolsillo.
Sobre la pregunta que planteás: ¿pudo Boca hacer algo distinto para sostener el resultado? La respuesta honesta es que el equipo visitante mostró variantes ofensivas interesantes, pero quedó claro que defensivamente volvió a quedar expuesto cuando el rival lo apretó. El empate no fue un accidente; fue el premio a la insistencia de un local que nunca dejó de creer, y el castigo para un visitante que se durmió dos veces con la ventaja a favor.
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